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El Sakyong envía un mensaje a todo el mandala acerca del

camino de oro de Shambhala en la era oscura

 

Mensaje para el Mandala de Shambhala

 

Estos son tiempos difíciles. Las turbulencias del mundo financiero están provocando una angustia generalizada, similar a los temores por el cambio climático, por la intensificación de la polarización política y por la creciente agresividad. Esto es lo que las enseñanzas de Shambhala denominan una era oscura. Vivimos la oscuridad en forma de confusión, desdicha y ausencia de propósito.

 

El Buddha impartió las enseñanzas sobre una sociedad iluminada al rey Dawa Sangpo, el primer soberano de Shambhala, precisamente para tiempos como estos. En el momento presente la verdad de estas enseñanzas es muy clara. Una sociedad realmente armoniosa no puede basarse en la codicia y en la ira. En el momento en que entendemos esto vemos que lo que está sucediendo alrededor de nosotros tiene su origen literalmente en la ausencia de la visión de Shambhala.

 

Esa visión se halla en el origen del ánimo elevado de nuestras mentes y del incremento de nuestra energía vital. Por ello os pido a todos vosotros, como ciudadanos de Shambhala, que estéis a la altura de estas circunstancias.

 

En primer lugar, tened estas preciosas enseñanzas en vuestro corazón y llevadlas a la práctica. Esto incluye meditar todos los días durante un corto período de tiempo para estabilizar vuestra mente y generar compasión. Contemplad vuestra inamovible conexión kármica con el linaje de Shambhala y meditad sobre el hecho de que vuestra naturaleza es el Rigden profundo y brillante.

 

En segundo lugar, considerad vuestro miedo como lo que realmente es: falta de confianza en vuestro ser auténtico, que de manera natural irradia compasión y amabilidad. Adoptad la gran visión de lo que es de mayor importancia tanto en esta como en vidas futuras: ser más fuertes y tener una mayor realización para ayudar a los demás. Cuidaros a vosotros mismos, pero no os escondáis bajo la falsa seguridad de la autoprotección. Desde la base de la bondad fundamental, abrid vuestro corazón y servid a los demás.

 

En tercer lugar, sed generosos. No es este un momento para cerrarse o aferrarse, sino para ofrecer desde la fuente natural de la generosidad. Sed generosos con aquellos a quienes amáis, pero también con aquellos que tengáis la tentación de ignorar o que os disgusten. Sed generosos, además, dentro de nuestro mandala, que necesita vuestra ayuda más que nunca para proclamar la gloria de Shambhala.

 

Practicar, servir y dar: esta es la senda del bodhisattva guerrero. Es trascendente y terrena a la vez. Cuando orientamos nuestras mentes de esta manera estamos creando un entorno sostenible. La riqueza que genera es inagotable.

 

Os amo y estoy con vosotros mientras recorremos juntos esta senda de oro.

 

 

El Sakyong, Jamgon Mipham Rinpoche